Basado por el documental
“El viaje esencial” historia atacameña
por Nomade producciones 2001









 

 

 


 












 

 

 

 

 

 

 

 

 





Basado por el documental
“El viaje esencial” historia atacameña
por Nomade producciones 2001


HABITANTES PRIMITIVOS

Hace más de 10.000 años que llegaron a esta región los primeros grupos de humanos cazadores recolectores, los que ingresaron a este lado occidental de la cordillera de los Andes, en la latitud del trópico de capricornio, originando los primeros desplazamientos humanos por la Puna Salada.

Al llegar a esta zona, estos primitivos grupos encontraron gigantescos lagos que hoy constituyen los grandes salares de Atacama y Punta Negra entre otros. Aquí, la vida se desarrollaba generosa, grandes manadas de guanacos, vicuñas y numerosos grupos de flamencos disfrutaban de la gran variedad de especies vegetales a orillas de estos inmensos paleolagos.


El Hombre, agrupado en pequeños clanes familiares, encontró aquí el alimento y las materias primas necesarias para su supervivencia. Sin embargo, algunas especies animales buscaban alimento en las tierras altas de la cordillera, sobre los cuatro mil metros de altura, para regresar a las quebradas intermedias y lagunas en el período invernal, buscando climas más templados. Estos desplazamientos obligaron al hombre a mantener los patrones de movilidad que lo caracterizaron en un principio.

Tal vez sea en este momento donde los habitantes de la Puna Salada comienzan a desarrollar sus primeras experiencias agricolas, a través de pequeños huertos familiares, y una incipiente domesticación de camélidos como la Llama.


Sin embargo, un episodio de máxima aridez cambiaría drásticamente la vida de estas primeras comunidades. La escases de lluvias durante los años 3.000 al 1.500 a.c. disminuiría paulatinamente el nivel de las aguas de los lagos, llegando a secarlos casi por completo lo que obligó a sus habitantes a buscar alternativas para sobrevivir. Así, encontraron ecosistemas donde pudieron sobrevivir, en quebradas con vertientes y en entrampamientos lacustres, de tal manera que se quedaron a pesar de la aridez aunque esta vez en sectores muy localizados.

Es aquí donde el hombre consolida sus conocimientos agropecuarios, hecho que más tarde sería de gran importancia ya que al volver el régimen de humedad, hacia los 1.500 años a.c., los que se quedaron en esta zona pasarían a ser grandes agricultores, domesticando los salvajes oasis que se formaron en este periodo.


Hacia los 1.200 años a.c., comienzan a aparecer las primeras aldeas (Tulan) iniciando con ellas el proceso civilizatorio. Unos 10 kilómetros al sur de San Pedro de Atacama se encuentra la aldea de Tulor. Este sitio arqueológico determina el comienzo del esplendor de la cultura Atacameña (800a.c al 500 d.c.)

Así, los atacamas adiestrando a sus llamas como animales de carga, partieron a través de extensas zonas logrando entablar un mundo de relaciones exteriores con otros pueblos del cordón andino y el pacífico, lo que crearía las bases para el desarrollo de la sociedad atacameña.


TIWANAKU (Lago Titicaca)

Se sabe que los Tiwanakus mantenían importantes relaciones con otros pueblos del mundo andino a través de las caravanas de camélidos. Si bién el intercambio de bienes fue el motor principal que llevó a las caravanas a recorrer estos extensos territorios, las ideas y la espiritualidad también viajaban con ellas. La gran influencia ideológica que ejerció Tiwanaku en los Andes, entre comienzos de la era cristana hasta finales del primer milenio, marcó produndamente a los Atacameños. La gran cantidad de motivos Tiwanaku que se observan en las tabletas para inhalar alucinógenos que se encuentran en San Pedro de Atacama demuestran la profunda conexión entre estas sociedades.


LOS ULTIMOS 1000 AÑOS

Sin duda los más complejos para el pueblo andino.

Luego de la desaparición de Tiwanaku fue necesario delimitar los distintos reinos que se formaron producto del enrequecimiento de los señores. El surgimiento de Pukaras; verdaderas fortalezas construidas en laderas de cerros de dificil acceso fue indispensable para que los campesinos y sus señores pudieran protegerse. El Pukara de Quitor y de Katarpe ubicados al norte de San Pedro de Atacama son los más importantes de la zona.

Frente al aparente clima de violencia y cambios los atacameños siempre fueron un pueblo pacífico; pero esta característica se volvería en su contra; 1540 marcaría el comienzo de su desarticulación cultural: Llegaban los españoles.
La extrema represión por parte de los conquistadores afectaría dramáticamente la vida de los atacamas. La imposición del español por sobre el Kunza, su lengua nativa y del catolicismo por sus creencias ancestrales generaría paulativamente la pérdida en muchos aspectos de su identidad cultural. Más de tres siglos los españoles estuvieron en Atacama.

Luego de los procesos de independencia, y los conflictos por el dominio de estos territorios entre Chile y la confederación Perú Boliviana, San Pedro de Atacama quedaría definitivamente bajo la administración del estado chileno.
El auge del salitre y la minería del cobre haría revivir el pasado de este pueblo, tranformándose San Pedro de Atacama en la parada obligada de los arrieros provenientes de Argentina en su paso a las salitreras. No obstante, las cosas cambiarían nuevamente. El ocaso de las salitreras sumiría a este pueblo en el olvido y la desesperanza.



LA ACTUALIDAD

En la actualidad San Pedro de Atacama es visitado por miles de turistas atraídos por su impresionante geografía y su rico patrimonio cultural.

Conocido como la capital arqueológica de Chile, este pueblo de contrastes geográficos y humanos es el lugar ideal para el reencuentro con el pasado.

Sin duda la gran capacidad de adaptarse a los procesos históricos culturales que aquí se han sucitado demuestra una gran lealtad territorial.
Así, los casi de 5000 habitantes de San Pedro de Atacama.......

.....así lo sienten.


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