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CUIDADO!
CON EL VOLCAN
La
fuerza del Lascar
(23º.32´ S - 67º.44´
W)
A un costado del salar de Atacama, a 65 kms al sur-este de San
Pedro de Atacama se ubica el temible Lascar. De 5450 mts. sobre
el nivel del mar, es quizás el volcán más
activo de nuestro país. Veinte erupciones en los últimos
150 años constituyen una prueba fehaciente de la gran
capacidad pirotécnica del monstruo azul . La última
vez que dio signos evidentes de furia fue cerca de las 11 horas
del 20 de julio del año 2000, cuando generó una
gran explosión originando una columna eruptiva de color
blanco que se levantó a unos 5000 mts desde su gran cráter
y que fue vista en todas las localidades de la cuenca del salar
de Atacama. La erupción fue precedida de un pequeño
sismo que fue percibido en gran parte de la región. Actualmente
sus continuas fumarolas le dan un sello característico
al paisaje de San Pedro y sus alrededores; al mismo tiempo que
representa un peligro de amenaza constante, sobretodo para la
localidad de Talabre, que se encuentra emplazada en sus faldas.
Sin embargo, es rumor a viva voz que los habitantes de Talabre,
que viven del pastoreo y de la agricultura de subsistencia,
se negaron a abandonar su localidad durante la explosión
debido a una inexplicable confianza en que nada les iba a pasar,
lo que tal vez constituya un reflejo fiel de su milenaria convivencia
y consecuente aprendizaje con aquella montaña, considerado
por algunos lugareños como su lugar sagrado.
La sabiduría del Lascar
Llegar al Lascar no es nada fácil ya que el camino
a seguir corresponde al antiguo y abandonado paso internacional
Huatiquina que se encuentra en pésimas condiciones, sin
embargo, bien vale la pena el viaje debido a los espléndidos
paisajes, la visita a la pintoresca localidad de Talabre y la
hermosa laguna Legía. Luego de dos horas y media de recorrido
por estos parajes , desde SPA, se llega a los pies de la imponente
montaña de humo y fuego.
El caminar por lugares extremos da lecciones de vida a los que
no escuchan, dicen los antiguos. Realizar una ascensión
al Lascar no constituye una excepción a esta regla de
sabiduría universal. El volcán posee una apariencia
dócil y amable para el visitante desde su campamento
base, a los 4800 mts de altitud, lugar donde arriban los vehículos
.La cumbre se vislumbra cercana y alcanzable, pero no hay que
olvidar que se encuentra sobre los 5400 mts.de altitud y que
el volcán está vivo, por lo que su comportamiento
es dinámico. En consecuencia, hay que tener cuidado y
saber observar la densidad de su fumarola constante y la dirección
del viento para tomar la ruta adecuada. Las emanaciones de su
cráter poseen altas concentraciones de azufre, el cual
resta oxígeno a la sangre produciéndose debilitamiento
general y mareo. Una escalada gozosa puede convertirse en una
pesadilla si no se sabe observar la montaña, por lo que
le recomendamos realizar el ascenso por la ruta libre de gas,
aunque ésta parezca más difícil. Por otro
lado, no olvide que está realizando trecking en alta
montaña. Conforme a lo anterior le sugerimos lo siguiente:
camine lento; trate de sincronizar su respiración con
cada uno de sus pasos, cada cierto tiempo hiperventílese,
su cuerpo falto de oxígeno se lo agradecerá. Si
se encuentra cansado, descanse. Si se siente algo mal, tranquilícese
. Es normal que esto suceda, ya verá que pronto se aliviará.
La gran mayoría de las montañas de la región,
incluyendo al Lascar no presentan dificultades técnicas,
sólo requieren de buen estado físico, de tal modo
que no están hechas para todo tipo de público.
Los lugares extremos dan lecciones de vida a los que no escuchan
dicen los abuelos, así que a buen entendedor pocas palabras.
Si dentro de sus planes está subir el volcán Lascar,
en su próximo viaje a SPA, hágase acompañar
por un buen guía, así podrá gozar del ascenso,
el descenso y de las siempre bellas panorámicas que nos
ofrece uno de los volcanes más activos de nuestro país.
Texto Jean Pierre Cara |
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